La Lucha de Eréndira Hoyos contra el Cáncer de Ovario
El cáncer de ovario no discrimina, y el caso de Eréndira Hoyos es una poderosa prueba de ello. Con 41 años, un estilo de vida saludable y un pasado como deportista, nunca imaginó que recibiría un diagnóstico tan devastador. En este artículo, exploramos su historia de resiliencia y cómo descubrió su mutación genética, lo que cambió el rumbo de su tratamiento.
Un Diagnóstico Sorprendente
Cuando Eréndira fue diagnosticada con cáncer de ovario, rompió con la imagen típica de las pacientes que suelen estar por encima de los 50 años o que presentan síntomas evidentes. “A mí me encanta aprender y respaldarme mucho en la ciencia… nada de lo que dice la literatura médica coincidía con los síntomas que yo tuve”, comparte Eréndira, ahora de 44 años.
Investigación y Descubrimiento
Su situación atípica la impulsó a investigar más sobre su salud. Logró realizarse una prueba genética que reveló una mutación en el gen BRCA1. “Es una mutación que te puede hacer propensa al cáncer de mama, de páncreas y de ovario. Entonces, a partir de que conocí esa mutación, mi tratamiento cambió, porque ya es un tratamiento más dirigido”, explica Eréndira.
Una Enfermedad Crónica
A lo largo de sus años de tratamiento, después de someterse a seis cirugías complicadas, Eréndira comprendió que enfrentaba una enfermedad crónica e incurable. “Hace un año comprendí por doctores que no han tenido una buena calidad al decirme las cosas, que es una enfermedad incurable, que se vuelve un cáncer crónico… desde un inicio tuve metástasis en el músculo psoas”, narra. Su sexta cirugía, realizada en julio, marcó un hito en su batalla, ya que tuvo que someterse a una resección completa de colon e intestino delgado debido a la infiltración del cáncer.
El Impacto en la Familia y la Lucha por Medicamentos
El proceso ha sido desgastante no solo para ella, sino también para su familia. “Ha sido muy duro, porque no te da cáncer nada más a ti, la familia se enferma contigo. Y es muy complicado poder salir de estos estados de ánimo que son sube y baja”, añade Eréndira.
Además del desafío emocional, también ha tenido que enfrentar el desabasto de medicamentos esenciales. “Lamentablemente he estado en esta situación de no tener mi tratamiento a tiempo, de tener que estar peleando por medicamento, sobre todo este último año, y son medicamentos realmente muy caros”, indica. Ha estado en un protocolo con el medicamento llamado Olaparib, cuyo coste es exorbitante: “Casi 70 mil pesos por caja y necesitaba dos al mes… no hay dinero que alcance para el cáncer”, enfatiza.
Un Mensaje de Esperanza
A pesar de sus luchas, Eréndira hace un llamado a todas las mujeres: “No den por sentada la salud, porque es lo más valioso que tenemos. Y no dejen pasar cualquier síntoma”. Su historia es un recordatorio de la importancia de la atención y la prevención en la salud femenina.
Conclusión
La experiencia de Eréndira Hoyos nos enseña que el cáncer puede afectar a cualquiera, sin importar su edad o su estilo de vida. Su determinación por aprender y buscar respuestas ha sido crucial en su lucha. Esperemos que su historia inspire a otros a priorizar su salud y estar siempre atentos a su bienestar.
- Eréndira fue diagnosticada con cáncer de ovario a los 41 años, rompiendo estereotipos de edad.
- Descubrió una mutación en el gen BRCA1 que cambió el enfoque de su tratamiento.
- Su enfermedad se ha tornado crónica e incurable, tras múltiples cirugías.
- Resalta la importancia de estar atentas a los síntomas y no dar por sentada la salud.

