Henry Cole: El filántropo inglés que creó las tarjetas de Navidad para evitar ser descortés

Henry Cole: El filántropo inglés que creó las tarjetas de Navidad para evitar ser descortés

La Historia Detrás de las Tarjetas Navideñas

¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo! Estas son las palabras que millones de personas se envían cada año alrededor del mundo en esta época. Sin embargo, antes del auge del correo electrónico y de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, estos buenos deseos se plasmaban en tarjetas de papel adornadas con imágenes de la Sagrada Familia, el pesebre, Papá Noel, árboles decorados y otros motivos navideños. Estas tarjetas eran enviadas por correo, llegando a los rincones más lejanos gracias a los carteros.

Este ritual, que ha generado una industria valorada en unos 20.000 millones de dólares a nivel mundial en 2024, según la consultora Gran View Research, comenzó casi por accidente en la primera mitad del siglo XIX.

Los Modales Victorianos y el Inicio de la Tradición

La primera tarjeta navideña registrada se envió en diciembre de 1843 en el Reino Unido, durante el reinado de la Reina Victoria. El responsable de esta innovadora idea fue Henry Cole, un funcionario público y educador inglés que fundó el famoso Museo Victoria y Alberto en Londres. Cole encargado a su amigo, el pintor John Callcott Horsley, que diseñara una escena navideña con una familia celebrando alrededor de una mesa.

El diseño incluía la frase “A Merry Christmas and a Happy New Year to you” (“Una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo”) junto a una imagen central, así como ilustraciones más pequeñas que representaban actos de generosidad.

El 16 de diciembre de 1843, Cole recibió el diseño final y decidió imprimir mil copias. Pero, ¿qué lo motivó? La gran cantidad de cartas que había recibido con felicitaciones navideñas y que no había podido contestar. En la Inglaterra victoriana, ignorar una carta personal era visto como un gesto descortés, y Cole, que estaba abrumado por su trabajo y por la cantidad de correspondencia, encontró en la postal una solución práctica.

Una Innovación que Costó un Cheline

Las postales que Cole no envió fueron vendidas a un chelín, equivalente a unos 6 dólares actuales. Para darse a conocer, publicó un anuncio en un periódico que decía: “Recién publicada. Una tarjeta de felicitación navideña”. Aunque la respuesta inicial no fue abrumadora debido al precio, las clases altas comenzaron a interesarse, y para 1845, muchas familias ricas mandaban sus propias versiones de la tarjeta.

No fue sino hasta la década de 1860 que la práctica se popularizó, gracias a la disminución de costos en la impresión y envío de las tarjetas. Esta idea también sirvió para evidenciar las mejoras que Cole había implementado en el sistema postal británico, facilitando el envió de correspondencia de manera más accesible.

Un Cambio en la Percepción de la Navidad

La tarjeta de Cole apareció coincidiendo con la publicación de “A Christmas Carol” (“Cuento de Navidad”) por Charles Dickens, una obra que contribuyó a revitalizar el espíritu navideño en Inglaterra. Hasta entonces, la celebración era en gran medida ignorada por la Iglesia de Inglaterra y vista como un carnaval pagano.

Con el tiempo, las tradiciones alemanas de la celebración familiar fueron adoptadas en el palacio real tras el matrimonio de la Reina Victoria con el príncipe Alberto. La primera tarjeta navideña ayudó a difundir esta nueva forma de conmemorar la festividad, reforzando la idea de la Navidad como una celebración centrada en la familia.

El Nacimiento de una Nueva Industria

Henry Cole, además de ser un pionero en el correo navideño, también fue parte de numerosos proyectos importantes como la Gran Exposición de Londres en 1851. Su idea de crear una tarjeta navideña ilustrada se transformó en una industria enorme.

A partir de este concepto, surgieron postales para otras festividades, como San Valentín y cumpleaños. Hoy en día, se envían cerca de mil millones de tarjetas navideñas anualmente en Estados Unidos y en el Reino Unido. La iniciativa de Cole también impulsó avances en salud pública, ya que los sellos navideños recaudaron fondos para la investigación médica.

Henry Cole falleció en 1882, pero su legado perdura como una tradición que une a millones de personas en todo el mundo cada diciembre.

Conclusión

La historia de las tarjetas navideñas no solo es un relato sobre el deseo de conectar con los demás, sino también un ejemplo de cómo una necesidad personal puede dar paso a una tradición global. Desde 1843, estas tarjetas han evolucionado, reflejando el cambio en la forma en que celebramos la Navidad y mantenemos el contacto con nuestros seres queridos.

  • La primera tarjeta navideña fue enviada en 1843 por Henry Cole en el Reino Unido.
  • La tradicional postal navideña ayudó a popularizar la celebración familiar de la Navidad.
  • Hoy, se envían cerca de mil millones de tarjetas navideñas en EE.UU. y el Reino Unido cada año.
  • La idea de Cole no solo cambió la forma de felicitar las fiestas, sino que también llevó a la creación de una nueva industria.

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