Recuento de los Hechos en Irán: La Represión de los Días 8, 9 y 10 de Enero
Examinar lo que sucedió en Irán entre el 8 y el 10 de enero resulta un desafío considerable debido a la drástica interrupción de internet y las comunicaciones con el exterior. A pesar de esto, han llegado a través de internet satelital de Starlink numerosos videos y relatos de testigos. Aunque la BBC no puede verificar de manera independiente esta información en las condiciones actuales, el análisis de los testimonios revela patrones y descripciones consistentes sobre el accionar de las fuerzas de seguridad y el ambiente de tensión que prevalece en varias ciudades.
Una represión sin precedentes
Los relatos provenientes de diversas localidades en Irán evidencian una represión a gran escala, acompañada del uso de violencia letal contra manifestantes y ciudadanos. Según testigos, el 8 y 9 de enero se emplearon municiones letales, drones, francotiradores, y unidades de la Guardia Revolucionaria para disuadir las protestas.
Testimonios desde Fardis
En Fardis, a unos 40 km de Teherán, testigos señalaron que el viernes tras varias horas sin presencia policial, fuerzas vinculadas a la Guardia Revolucionaria atacaron de sorpresa a los manifestantes. Un testigo reportó que hombres armados, identificados por su vestimenta y motocicletas, abrieron fuego con armas de guerra, señalando que “en cada callejón había dos o tres muertos”.
La misma fuente indicó que los atacantes ingresaron a los callejones en vehículos particulares y dispararon desde dentro. Otros relatos mencionan que las fuerzas dispararon contra manifestantes y transeúntes sin ningún miramiento por su situación. Videos que circularon en redes muestran cuerpos con heridas de bala, lo que sugiere una grave represión durante las protestas.
Testimonios de Teherán y Karaj
También se reportaron incidentes en Teherán y Karaj donde las fuerzas de seguridad dispararon desde puentes y techos. Un testigo afirmó que los agentes usaban láseres para apuntar y que disparaban a quienes coreaban consignas. A pesar de los esfuerzos de seguridad por recoger los casquillos, estos quedaron esparcidos por las calles. Las estimaciones sobre los fallecidos varían desde miles hasta decenas de miles, pero la BBC no puede confirmar estos números de forma independiente.
Situación en las morgues
Una fuente indicó que entre 180 y 200 cuerpos fueron trasladados a una morgue en Mashhad y enterrados de manera expedita. Muchos de estos presentaban heridas severas en la cabeza. Testigos denunciaron que los cuerpos estaban “apilados” y no se estaban entregando a las familias. Videos mostraron a familias buscando identificar a sus seres queridos en la morgue.
Condiciones alarmantes en hospitales
La morgue de un hospital en Rasht reportó no tener espacio suficiente para los cuerpos. Los informes también indican que algunos agentes de seguridad estaban exigiendo a las familias el pago de un “dinero por las balas” para poder recuperar los restos de sus seres queridos. Además, se notó un incremento en la movilización de drones que identificaban y atacaban a manifestantes, transformando las calles en un campo de batalla donde solo un lado estaba armado.
El clima de miedo en la población
Además, muchos testigos señalaron que la conectividad a internet fue severamente restringida, dejando solo algunas horas de acceso por día. Tras los eventos del “viernes sangriento”, se generó un estado de pánico en la población, lo que derivó en una notable reducción de personas en las calles, aunque las protestas continuaban desde el interior de los hogares.
Conclusión
Los eventos de enero en Irán han dejado al descubierto una represión sin precedentes, marcada por el uso de violencia letal y la interrupción de las comunicaciones. A medida que continúan las protestas, las circunstancias para el pueblo iraní se vuelven cada vez más críticas y peligrosas.
- Los días 8, 9 y 10 de enero fueron testigos de una represión violenta en Irán.
- Las fuerzas de seguridad usaron municiones letales y drones para atacar protestantes.
- Las morgues y hospitales se han visto desbordados con una alta cifra de fallecidos.
- La restricción de internet ha intensificado el clima de miedo entre la población.

