La Evolución y Significado de los Meses del Año
La llegada de un nuevo año es una celebración compartida a nivel mundial, especialmente en aquellos países que siguen el calendario gregoriano, que ha estado en uso por siglos. Sin embargo, este sistema no siempre comenzó en enero. Originalmente, el primer mes del año era marzo, y a lo largo de la historia, el calendario ha sufrido múltiples reformas y ajustes que han modificado su estructura desde sus inicios en la antigua Roma.
Los Orígenes del Calendario Romano
El calendario que utilizamos hoy se remonta a la antigua civilización romana, donde su creación se atribuye a Rómulo, el legendario fundador de Roma. Inicialmente, su calendario contaba con solo diez meses, a los cuales se añadieron luego enero y febrero.
El objetivo principal de este calendario era alinearse con el año solar. Aunque se realizaron ajustes a lo largo del tiempo, los nombres de los meses se han mantenido hasta la actualidad. Sin embargo, al revisar su historia, podemos notar que su orden carece de la lógica inicial.
Enero
En el primitivo calendario romano, bajo el reinado del rey Numa Pompilio (753-674 a.C.), se añadieron enero y febrero al final de un sistema que originalmente solo tenía diez meses. Este ajuste se hizo para alinearse mejor con el año solar. El nombre de enero, *Ianuarius*, proviene de Jano, el dios romano de los inicios y las puertas, conocido por tener dos caras que miran al pasado y al futuro.
Febrero
Febrero, o *Februarius*, no fue nombrado en honor a una deidad, sino que hace referencia a la festividad romana de la *Februa*, un ritual de purificación. En latín, *februare* significa “purificar”, y el mes se celebraba al final del año romano, lo que lo convirtió en el último mes del calendario original.
Marzo
En el calendario romano primigenio, marzo era el primer mes del año y se conocía como *Martius*, en honor a Marte, el dios de la guerra. Para los romanos, el año comenzaba en primavera, representando el tiempo para reactivar la agricultura y los preparativos militares. De hecho, muchas culturas, incluido el Reino Unido, utilizaron la primavera como el inicio del año hasta que adoptaron el calendario gregoriano en 1752.
Abril
El origen del nombre de abril es objeto de debate. Una teoría sugiere que proviene del verbo latino *aperire*, que significa “abrir”, posiblemente relacionado con la florecimiento de la agricultura. Otra hipótesis lo vincula con Afrodita, la diosa griega del amor.
Mayo
Mayo, conocido como *Maius*, estaba dedicado a Maia, la diosa de la fertilidad y la primavera. Algunos argumentan que el nombre también podría derivarse de los *maiores*, que se refiere a los ancianos en la cultura romana.
Junio
Junio, o *Iunius*, evoca a Juno, la reina de los dioses romanos y consorte de Júpiter. Además de ser considerada la protectora de la maternidad y el matrimonio, el origen del nombre es discutido, ya que podría referirse también a los *iuniores*, o jóvenes, lo cual tendría relación con *Maius*.
Julio
El mes de julio no siempre se llamó *Iulius*. Originalmente, se conocía como *Quintilis*, dado que era el quinto mes en el calendario romano inicial. Tras el nacimiento de Julio César en este mes, se renombró en su honor después de su asesinato en el 44 a.C. Bajo su influencia, se implementó la reforma del calendario de 365 días, que estableció a enero como el primer mes del año.
Agosto
Similar a julio, agosto, o *Augustus*, fue anteriormente el *Sextilis*, el sexto mes del año, y fue renombrado en 8 a.C. en honor a César Augusto, el primer emperador de Roma.
Septiembre
Septiembre, que significa “séptimo” en latín, conserva su nombre por su posición original en el calendario romano, siendo el séptimo mes.
Octubre
El nombre de octubre proviene de la palabra latina *octo*, que significa “ocho”, reflejando simplemente su lugar en el año sin estar asociado a deidades.
Noviembre
Noviembre, o *November*, tiene una historia similar; su nombre viene de *novem*, que significa “nueve”.
Diciembre
Finalmente, diciembre, traducido como *December*, es el décimo mes, originado de la palabra latina *decem*, que significa “diez”. Cuando se implementó la reforma del calendario por el papa Gregorio XIII en 1582, no se cambiaron los nombres o el orden de los meses, pero se ajustó su duración para incluir días bisiestos, corrigiendo el desfase con el año solar. Desde entonces, el calendario gregoriano ha sido utilizado en gran parte del mundo.
Conclusión
El desarrollo de los nombres y la estructura del calendario refleja la historia cultural y la evolución de la sociedad romana. Conocer su origen nos ayuda a entender mejor cómo ha cambiado nuestra percepción del tiempo y nuestra relación con las estaciones a lo largo de los siglos.
- Los meses del calendario tienen raíces en deidades romanas y festividades antiguas.
- Enero y febrero fueron añadidos más tarde al calendario original romano de diez meses.
- Marzo marcaba el inicio del año romano, coincidiendo con la primavera.
- El calendario gregoriano que utilizamos actualmente fue reformado en 1582 por el papa Gregorio XIII.

