La lucha de Azul Rojas: la mujer trans que obtuvo una sentencia histórica tras ser torturada por tres policías en Perú, mientras los culpables permanecen libres

La lucha de Azul Rojas: la mujer trans que obtuvo una sentencia histórica tras ser torturada por tres policías en Perú, mientras los culpables permanecen libres

La Lucha de Azul Rojas por la Justicia en Perú

El 25 de febrero de 2008 marcó un antes y un después en la vida de Azul Rojas Marín. Este artículo narra su desgarradora experiencia y la lucha legal que emprendió durante 17 años para que se hiciera justicia, destacando la reciente condena a tres policías por violación de derechos humanos.

Un Recuerdo Doloroso

Azul, en ese entonces un hombre homosexual de 27 años, regresaba a su hogar en la región de La Libertad, Perú, cuando un grupo de policías la detuvo de manera violenta. Fue forzada a subir a un vehículo policial y llevada a una comisaría, donde sufrió abusos y torturas.

La Noche de la Tortura

Durante su detención, los agentes la agredieron física y verbalmente, lanzándole insultos relacionados con su orientación sexual. Además, la sometieron a actos de violencia extrema, como el uso de una porra, mientras demandaban información sobre uno de sus hermanos, implicado en un caso de homicidio.

“Cuando finalmente salí de la comisaría, estaba en shock. Se lo conté a mi madre, pero no podía expresar todo lo que había ocurrido”, recuerda Azul, quien, tras la conmoción inicial, intentó buscar justicia por medio de las autoridades.

Desafíos en la Búsqueda de Justicia

Azul enfrentó un sistema judicial que minimizó su denuncia. A pesar de las evidencias presentadas, las autoridades dudaron de su testimonio por prejuicios relacionados con su identidad de género y orientación sexual. Esto se tradujo en un muro de incomprensión e indiferencia, que se reflejó en la cifra alarmante de denuncias no atendidas en la comunidad LGBTI, donde el 62,7% de los encuestados admitía haber sido víctima de violencia.

El Camino Hacia la Reapertura del Caso

Después de años de intentos fallidos, la historia de Azul comenzó a cambiar. Con el apoyo de la ONG Promsex y la visibilidad mediática, pudo llevar su caso a instancias internacionales. En 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó la reapertura de su caso.

Un Fallo Histórico

En 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió un fallo que no solo reabrió el caso, sino que también censuró al Estado peruano por violaciones de derechos humanos. Así, en diciembre de 2022, el Tercer Juzgado Penal Colegiado condenó a 17 años de prisión a los tres policías involucrados.

La Sentencia y sus Consecuencias

A pesar de esta victoria, Azul sintió que no se había logrado una justicia completa. “La sentencia no es una reparación concreta, ya que ellos siguen libres gracias al descuido del Estado”, explica. De hecho, las autoridades penitenciarias no confirmaron si los acusados estaban en libertad en ese momento.

Otras Batallas Pendientes

Aunque el Estado peruano realizó un acto de reconocimiento y disculpas públicas en 2022, Azul no ha recibido la compensación completa que le corresponde. La atención médica y psicológica que debían ofrecerle, según el tribunal internacional, tampoco ha sido proporcionada.

La Fortaleza de Azul

A pesar de estas adversidades, Azul ha decidido seguir adelante. Actualmente, estudia Derecho gracias a una beca, motivada por el deseo de contribuir a la lucha por los derechos de las personas LGBTI en su país. “Siento que, poco a poco, las cosas están cambiando. La educación es clave para el cambio”, afirma con determinación.

Azul ha aprendido a sobrellevar su dolor. “Durante años, cargué un peso muy grande. Pero decidí dejarlo atrás, porque con odio no se puede vivir en paz”, refleja, mostrando su resiliencia y el compromiso de seguir luchando por un mundo más justo.

Conclusión

La historia de Azul Rojas es un testimonio potente sobre la lucha por los derechos humanos y la dignidad en Perú. Aunque su camino ha estado lleno de obstáculos, su valentía y determinación están inspirando a otros a seguir luchando por la justicia.

  • Azul fue víctima de tortura y abuso por parte de policías en 2008.
  • Después de años de lucha legal, tres policías fueron condenados a 17 años de prisión por sus crímenes.
  • A pesar de la victoria, Azul continúa enfrentando desafíos en busca de justicia y compensación.
  • Su historia promueve el cambio y la educación sobre derechos humanos en Perú.

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